En la próxima vida,
todo será mejor.

Revalorizar en lugar de reciclar: mediante el llamado upcycling se recuperan materiales desechados o sobrantes con los que se producen nuevos y más valiosos objetos, como muebles, ropa de moda o artículos de decoración. A veces incluso hasta viviendas completas.

Heidelberg-news-customer-upcycling

Adam Hills ya era un revalorizador incluso antes de que se acuñara este término. En 1993 inauguró su tienda de diseño de muebles en Londres, mucho antes de que la tendencia used look conquistara la decoración interior de viviendas y salas de estar. El arquitecto y su esposa comenzaron a emplear materiales procedentes de casas deshabitadas y en ruinas y a fabricar con ellos hermosos muebles para su propio uso.

Los amigos que invitaban a su hogar quedaban entusiasmados y de ahí surgió la idea de Retrouvius, una tienda de decoración interior, muebles y accesorios para vivienda. Aquí casí todos los artículos están elaborados con materiales usados: pantallas para lámparas, ventanas, puertas, elementos de madera, pinturas y tejidos.

La revalorización de materiales descartados produce a menudo escenas curiosas: una lona que hasta hace poco recorría las carreteras de Europa sirviendo de cubierta para un camión se ve convertida en mochila de estudiantes a los que les gusta ir a la moda. Un viejo televisor de tubo repescado de la basura hace las veces de acuario en un café vanguardista de una gran ciudad. Viejas probetas de laboratorio se transforman en elegantes pantallas de lámpara en manos de un arquitecto ingenioso.

Hablamos de upcycling cuando la creatividad y la pericia artesanal rescatan productos desechados y les infunden una segunda vida: por ejemplo, como accesorios chic o muebles señoriales. Se trata de una actividad que casi siempre se desarrolla en el sector manufacturero. Pero hasta ahora nadie ha acometido a escala industrial un proyecto de revaloración de productos desechados. Y eso a pesar de que las bases para ello ya existen.

Las organizaciones protectoras del medio ambiente calculan que en 2015 se produjeron cerca de 440 millones de toneladas de papel en todo el mundo.

La mayor parte de este papel acaba siendo reciclado; por lo general, con considerables mermas de calidad. Las placas de compuesto de papel y resina de fenol son una excepción: con ellas se fabrica un material de alta calidad mediante un procedimiento de transformación térmico (waste to energy technology).

Estas placas son extremadamente resistentes y estables y sirven de base para producir superficies de cocina, rampas de monopatines y mástiles de guitarra en muy diversos colores...

Heidelberg-news-customer-upcycling2

Más información

  • Servicio Heidelberg News

    Los datos de su dirección se han modificado, ¿quiere recibir HN o darse de baja? Aquí puede modificar sus datos.
    Más

  • Feedback

    Díganos qué les gusta de las HN y qué temas le gustaría encontrar. ¡Sus críticas, y sus elogios, serán bien recibidos!

Ponerse en contacto.

Su diálogo con Heidelberg.

Ohr und Sprechblase in HDM-Farben

¡Esperamos tener pronto noticias suyas!

Póngase en contacto para obtener más información, para recibir una oferta personalizada o por cualquier otro aspecto relacionado con Heidelberg.


Contacto